Calculators
Calculadora de comisión de OTA y ADR neto
Ve lo que queda después de que el canal se lleve su parte. Introduce el valor bruto de la reserva y el porcentaje de comisión, y obtienes la comisión pagada y el ingreso neto que te quedas de verdad.
Fórmula
Ingreso Neto = Ingreso Bruto − (Ingreso Bruto × % de Comisión)El valor de la reserva sobre el que se cobra la comisión
El porcentaje que cobra este canal; mira tu propio contrato, no un promedio publicado
Rangos de comisión orientativos
Solo de referencia; tu tarifa real depende de tu contrato, tu mercado y los programas promocionales en los que te hayas apuntado. Calcula siempre con tu número real.
Qué te dice de verdad esta calculadora
Las OTAs te anuncian un porcentaje de comisión y es fácil archivarlo en la cabeza como un pequeño coste de hacer negocio. Esta calculadora existe para volver ese coste tangible, reserva a reserva, porque el número que importa no es el porcentaje: es el dinero que nunca llega a tu cuenta. Mete el valor bruto y el porcentaje, y obtienes tanto la comisión pagada como lo que te llevas a casa.
El porcentaje esconde el coste real
Usa tu tarifa real, no un promedio publicado
Dónde encaja la reserva directa
Un quince por ciento no parece mucho hasta que lo pones contra tus márgenes en lugar de contra tu tarifa. Una cama de 30 $ reservada al 15 % de comisión te deja 25,50 $. Tus costes por alojar a ese huésped (la cama, los blancos, la limpieza, el tiempo del personal) no se movieron ni un céntimo. Así que la comisión no sale de tus ingresos de forma repartida: sale casi entera de tu beneficio. En una reserva de margen ajustado, la comisión del canal puede comerse un tercio o más de lo que te habrías quedado.
Ese es el cambio de enfoque sobre el que se construye esta herramienta. Deja de pensar la comisión como un porcentaje de la reserva y empieza a pensarla como un porcentaje de tu beneficio en esa reserva. El primer número es cómodo; el segundo es el que de verdad cambia cómo te sientes con tu mezcla de canales.
Los porcentajes de comisión no son cifras fijas que consultas una vez y dejas de mirar. Varían por canal, por mercado, por tipo de alojamiento y según si te has apuntado a programas de visibilidad o promoción que suben la tarifa a cambio de posicionamiento. Dos hostels en la misma plataforma pueden estar pagando porcentajes muy distintos por motivos enterrados en sus contratos.
Así que trata cualquier rango que veas por internet (incluido el orientativo de esta página) como un control de cordura, no como un dato a meter. La cifra que tecleas en la calculadora es la de tus propios extractos. Si no tienes claro lo que estás pagando de verdad en cada canal, esa incertidumbre ya merece resolverse antes de tomar cualquier decisión de precio encima de ella.
La conclusión obvia es que una reserva directa te deja la comisión en el bolsillo, y es cierto, pero tampoco es gratis. Generar reservas directas te cuesta en web, en pasarela de pago, en marketing y en los incentivos que ofreces para que reservar directo resulte más atractivo que la OTA. La comparación honesta no es "comisión contra cero", es "comisión contra lo que te cuesta ganar a ese huésped por tu cuenta".
Calcula el neto de una reserva típica de OTA y luego pésalo contra lo que de verdad te cuesta captar y atender una reserva directa. Las OTAs son genuinamente útiles para llegar a gente y para llenar camas que de otro modo se quedarían vacías: la idea no es pelearte con ellas, es saber con exactitud lo que cuesta cada canal para decidir dónde apoyarte.
El porcentaje esconde el coste real
Un quince por ciento no parece mucho hasta que lo pones contra tus márgenes en lugar de contra tu tarifa. Una cama de 30 $ reservada al 15 % de comisión te deja 25,50 $. Tus costes por alojar a ese huésped (la cama, los blancos, la limpieza, el tiempo del personal) no se movieron ni un céntimo. Así que la comisión no sale de tus ingresos de forma repartida: sale casi entera de tu beneficio. En una reserva de margen ajustado, la comisión del canal puede comerse un tercio o más de lo que te habrías quedado.
Ese es el cambio de enfoque sobre el que se construye esta herramienta. Deja de pensar la comisión como un porcentaje de la reserva y empieza a pensarla como un porcentaje de tu beneficio en esa reserva. El primer número es cómodo; el segundo es el que de verdad cambia cómo te sientes con tu mezcla de canales.
Usa tu tarifa real, no un promedio publicado
Los porcentajes de comisión no son cifras fijas que consultas una vez y dejas de mirar. Varían por canal, por mercado, por tipo de alojamiento y según si te has apuntado a programas de visibilidad o promoción que suben la tarifa a cambio de posicionamiento. Dos hostels en la misma plataforma pueden estar pagando porcentajes muy distintos por motivos enterrados en sus contratos.
Así que trata cualquier rango que veas por internet (incluido el orientativo de esta página) como un control de cordura, no como un dato a meter. La cifra que tecleas en la calculadora es la de tus propios extractos. Si no tienes claro lo que estás pagando de verdad en cada canal, esa incertidumbre ya merece resolverse antes de tomar cualquier decisión de precio encima de ella.
Dónde encaja la reserva directa
La conclusión obvia es que una reserva directa te deja la comisión en el bolsillo, y es cierto, pero tampoco es gratis. Generar reservas directas te cuesta en web, en pasarela de pago, en marketing y en los incentivos que ofreces para que reservar directo resulte más atractivo que la OTA. La comparación honesta no es "comisión contra cero", es "comisión contra lo que te cuesta ganar a ese huésped por tu cuenta".
Calcula el neto de una reserva típica de OTA y luego pésalo contra lo que de verdad te cuesta captar y atender una reserva directa. Las OTAs son genuinamente útiles para llegar a gente y para llenar camas que de otro modo se quedarían vacías: la idea no es pelearte con ellas, es saber con exactitud lo que cuesta cada canal para decidir dónde apoyarte.
Preguntas frecuentes
- Es un porcentaje del valor de la reserva que el canal se queda como tarifa. Multiplica el valor bruto por el porcentaje de comisión para obtener el importe pagado, y luego réstalo del bruto para ver lo que te quedas. Lo único que conviene confirmar es sobre qué se cobra el porcentaje: algunos canales lo aplican solo a la tarifa, otros al total completo, incluidos ciertos impuestos o cargos.
- Varía según el canal, el mercado, el tipo de alojamiento y los programas promocionales a los que te hayas unido, así que no hay una tarifa única que valga en todas partes. En vez de fiarte de una cifra publicada, saca el porcentaje real de tus propios contratos o extractos y calcula con eso: es el único número que refleja lo que de verdad estás pagando.
- La mayoría de los canales basan la comisión en el valor bruto de la reserva, y en algunas regiones eso incluye impuestos. Como la base exacta cambia entre plataformas, vale la pena leer tu acuerdo concreto: una comisión aplicada al total completo te cuesta más que el mismo porcentaje aplicado solo a la tarifa.
- La palanca principal es mover algo de volumen a reservas directas, donde no hay comisión de canal, aunque la reserva directa tiene su propio coste de captación, así que es un intercambio y no un regalo. Más allá de eso, revisa en qué programas de visibilidad o promoción de pago estás inscrito, porque suben tu tarifa efectiva y no siempre compensan lo que cuestan.